Susana y yo estamos tristes, pero Marco está contento

Quiero un elefante pequeño. Estoy muy triste porque no tengo un elefante pequeño.

Quiero un elefante pequeño. Estoy muy triste porque no tengo un elefante pequeño.

Estoy triste. ¿Por qué estoy triste? Estoy triste porque quiero un elefante. ¿Tengo un elefante yo? No, no tengo un elefante. Estoy triste porque quiero un elefante, pero no tengo un elefante.

No quiero un elefante grande. ¿Por qué no? ¿No es obvio? No quiero un elefante grande porque tengo una casa pequeña. Quiero un elefante pequeño. Estoy triste porque quiero un elefante pequeño, pero no tengo un elefante pequeño. Es cierto. Estoy muy triste.

Susana quiere una tortuga. ¿Quiere una tortuga grande? Sí, ella quiere una tortuga muy grande. ¿Tiene una tortuga grande? No, Susana no tiene una tortuga grande. ¿Está contenta Susana? No, no está contenta. Está triste. Está triste porque no tiene una tortuga grande.

Marco tiene tres gatos. Uno de los gatos se llama “Chester”. Chester es un gato muy grande. ¿Está triste Marco? No, Marco no está triste. Marco está contento. ¿Por qué está contento? Marco está contento porque tiene tres gatos.

Susana y yo estamos tristes, pero Marco está contento.