La crueldad de las hermanitas

 Es posible que el gato sea tonto, pero es muy simpático.

Es posible que el gato sea tonto, pero es muy simpático.

Raúl quiere un gato. Él no tiene un gato. Tiene dos hermanitas. Sus hermanitas se llaman Bertha y Edna. Bertha es una muchacha baja y muy fuerte. Bertha es antipática. Edna es flaca y muy, muy, muy alta. ¡Ella es más antipática que Bertha!

Raúl ya no quiere hermanitas antipáticas. Raúl quiere un gatito. Así que Raúl va a la tienda de gatitos. Habla con el hombre que trabaja en la tienda. Le dice:

—Hola. Quiero un gato simpático. ¿Tienes un gato simpático?

—No —dice el hombre—, no tengo gatos simpáticos. Sólo tengo gatos antipáticos.

Raúl está triste. Quiere un gato simpático, pero no hay gatos simpáticos en la tienda de gatos. Así que Raúl va a Cody, Wyoming. En Cody, Wyoming Raúl va a un ranchito con muchos gatos. Raúl habla con el hombre que trabaja en el ranchito. Le dice:

—Hola, quiero un gato simpático. ¿Tienes un gato simpático?

—Sí, tengo muchos gatos simpáticos.

Raúl está muy contento. Vuelve a su casa con un gato simpático. Las hermanas de Raúl ven el gato. El gato es tan simpático que, cuando las hermanas lo ven, ellas explotan.