Uno ojo de la cara

Salomón y Manuela son de Nicaragua.
Van a Walla Walla, Washington porque quieren comer cebollas.
En Walla Walla van al festival de cebollas.
En el festival, Salomón le dice al granjero:
     —Hola, Manuela y yo queremos comer cebollas. ¿Cuánto cuesta una cebolla?
     —Una cebolla cuesta un ojo de la cara —dice el granjero.
Manuela saca el ojo de Salomón y se lo da al granjero.
Ellos están muy contentos comiendo la cebolla. Y el granjero está muy contento porque tiene un ojo nicaragüense.